El primer exoesqueleto pediátrico llegó a la Argentina
La Fundación Ian trajo al país un desarrollo que permite a personas con parálisis cerebral pararse y caminar.
Una acción que es simple y cotidiana para muchas personas es un desafío enorme que parece imposible de concretar para otros.
La Fundación Ian es una organización que trabaja la integración de jóvenes con discapacidad desarrollando estrategias de formación y concientización. Sheila Graschinsky impulsó esta organización a partir de su propia experiencia de vida. Su primer hijo, Ian, nació con parálisis cerebral y en la búsqueda de respuestas para él Sheila construyó esta iniciativa para otras familias que atraviesan las mismas situaciones.
El exoesqueleto es un dispositivo robótico en que se ajusta a la cadera y a las piernas y acompaña cada paso. Con la asistencia de un terapeuta al lado permite que personas con discapacidad puedan pararse y caminar.
Dado que no existen desarrollos de este tipo en el país, la gestión de la Fundación representa una oportunidad única para mucho niños y niñas. En España este aparato se utiliza en tratamientos de rehabilitación y, recientemente fue habilitado para el uso cotidiano de personas con discapacidad.
La Fundación Ian lanzó una campaña y colecta para traer este dispositivo al país y que, tanto chicos como adultos desde los 74 cm de altura puedan probarlo. Sheila Graschinsky explicó que realizaron jornadas de uso del aparato de forma gratuita en las que chicas como Bianca pudieron experimentar sus primeros pasos.