
Una multitud se congregó en el Obelisco porteño tras la histórica victoria de la Selección por 2-1 sobre Inglaterra por las semifinales del Mundial.
El microcentro porteño se convirtió en el principal escenario de celebración, con réplicas en todo el país. Miles de personas celebraron este miércoles un nuevo logro de los dirigidos por Scaloni, que dieron vuelta un partido agónico, luego de que su rival se había puesto en ventaja en el inicio del enfrentamiento.
El fenómeno que marca una nueva celebración ya había tenido lugar el pasado domingo 13 de julio, luego del encuentro de la albiceleste ante Suiza, donde el seleccionado sacó una diferencia de 3 goles ante 1 de su contrincante y, en esa instancia, había clasificado a semifinales, instancia que ya quedó atrás.
La emoción de los jugadores y de los fanáticos quedó plasmado en las calles de la Ciudad de Buenos Aires y en cada rincón. No obstante, la celebración principal se ancló alrededor del monumento que, por seguridad, presentó una valla de contención alrededor.
Como parte de estas medidas de prevención se movilizaron 800 efectivos de la Policía de la Ciudad, además de funcionarios pertenecientes a las áreas de Orden Urbano, la División Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR) y patrullas en moto del Grupo de Apoyo Motorizado (GAM), junto con brigadas de la Superintendencia de Investigaciones y personal de las Comisarías Vecinales 1B y 1D.
Los clásicos “Muchachos”, “El que no salta es un inglés” y “Olé, olé, olé, Messi, Messi”, junto con el nuevo tema de la Albiceleste “La cuarta estrella”, se mezclaron con bocinazos y banderas argentinas que tapizaron la Avenida 9 de Julio.