Historia

El Niño del Chañi volvió a Jujuy después de más de un siglo

El cuerpo corresponde a un niño de alrededor de 5 años que fue encontrado en el Nevado de Chañi, una de las cumbres sagradas más importantes de los Andes argentinos y la montaña más alta de Jujuy. Desde 1905 estaba en el Museo Etnográfico “J. B. Ambrosetti” de la Universidad de Buenos Aires.

El Niño del Chañi volvió a Jujuy después de más de un siglo

El cuerpo del Niño del Chañi será restituido a las comunidades indígenas de Jujuy después de permanecer 119 años en Buenos Aires. El ancestro fue extraído del Nevado de Chañi en 1905 y desde entonces estaba en el Museo Etnográfico “J. B. Ambrosetti” de la Universidad de Buenos Aires.

El Museo anunció que la ceremonia de restitución comenzó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se realizó la despedida del ancestro. Luego, el cuerpo fue trasladado a Jujuy y recibido el 28 de mayo en Tumbaya, en una ceremonia comunitaria en la plaza Toribio Flores de El Moreno.

El niño fue hallado junto a textiles, sandalias, bolsas tejidas y objetos ceremoniales incas, conservados por el frío extremo de la montaña. Según las explicaciones arqueológicas, el Niño del Chañi habría formado parte de una ceremonia de Capacocha, uno de los rituales más importantes del Tawantinsuyu. En estas ceremonias, niños y niñas eran llevados a las altas montañas andinas como ofrendas espirituales a los Apus, las montañas sagradas.

“Los cuerpos de los ancestros no son piezas arqueológicas”, sostuvo el Museo Etnográfico “J. B. Ambrosetti” en el anuncio de la restitución. Para las comunidades indígenas de la Puna, este proceso “no representa la devolución de un ‘objeto arqueológico’, sino el regreso de un ancestro a su territorio ceremonial”, indicaron.

“La comunidad reclamó durante décadas el regreso de su ancestro”, recordó el Museo Etnográfico. El pedido fue impulsado por la Comunidad Indígena El Angosto de El Moreno. En 2024, la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires aprobó oficialmente la restitución del niño junto al ajuar ceremonial que lo acompañaba. Se trata de la segunda restitución que realiza el Museo Etnográfico de la UBA.

Desde la cosmovisión andina, el Chañi sigue siendo un Apu, una montaña sagrada vinculada con la vida, el agua, la espiritualidad y la protección de los territorios. El Nevado de Chañi forma parte del patrimonio natural, espiritual y cultural de los pueblos indígenas de la Puna jujeña.

Por eso, la restitución tiene un profundo valor comunitario y simbólico. No se trata solo del regreso de restos humanos, sino del retorno de un ancestro a su territorio de origen.