
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclamó oficialmente los resultados de los comicios presidenciales del pasado 12 de abril, confirmando que la derechista Keiko Fujimori y el legislador de izquierda Roberto Sánchez se enfrentarán en una crucial segunda vuelta electoral programada para el próximo 7 de junio.
El recuento de votos tardó más de un mes y estuvo signado por denuncias políticas y judiciales entre las fuerzas participantes.
La primera vuelta expresó la fragmentación del sistema político peruano, atravesado desde hace años por crisis institucionales, destituciones presidenciales y conflictos entre el Congreso y el Ejecutivo.
Ningún candidato logró acercarse al 20% de los votos, un dato que refleja la dispersión electoral y el desgaste de los partidos tradicionales. La campaña estuvo marcada además por el malestar económico, el aumento de la inseguridad y el debate sobre el rol del Estado en la economía peruana.
Los resultados
Según la autoridad electoral peruana Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular e hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, se impuso en la primera vuelta con el 17,1% de los sufragios.
En tanto, Sánchez, psicólogo de 57 años y exministro del encarcelado Pedro Castillo, protagonizó una remontada en los tramos finales del conteo y consolidó el segundo puesto con el 12%.
La ajustada definición dejó herido al bloque de la extrema derecha. El exalcalde de Lima, el ultraconservador Rafael López Aliaga, quedó relegado al tercer lugar con el 11,9% de los votos, perdiendo el boleto al balotaje por una diferencia mínima de apenas 21.209 sufragios frente a Sánchez.
El nuevo escenario electoral promete reeditar los altos niveles de polarización y tensión que el país andino ya experimentó en el balotaje de 2021 entre la propia Fujimori y Pedro Castillo.
El camino hacia el 7 de junio, día en que se celebrará la segunda vuelta, no promete ser fácil.