
Hasta el domingo, el fuego seguía fuera de control, pues las llamas que consumen los bosques no habían podido ser contenidas, según informaron autoridades estatales.
Hasta ahora, los incendios forestales, considerados entre los más graves registrados en el estado, han dejado al menos una persona fallecida.
El gobernador Jim Pillen declaró estado de emergencia para obtener más recursos en las labores de combate al fuego y ordenó el despliegue de tropas de la Guardia Nacional de Nebraska; además, solicitó el apoyo de dos helicópteros UH-60 Blackhawk para ayudar a los bomberos locales en las zonas afectadas.
Las autoridades estatales advirtieron que los fuertes vientos podrían agravar la emergencia y dificultar el trabajo de los bomberos.