
La noticia encendió rápidamente la ilusión de los hinchas xeneizes, porque Bereit trabaja con Ander Herrera, Santiago Ascacíbar, Tomás Belmonte, Sergio “Chiquito” Romero y Marcos Rojo, entre otros.
Si bien este movimiento no significa que la Joya esté cerca de ponerse la camiseta xeneize, el cambio de representación cayó como una señal en medio de un contexto cargado de rumores: el campeón del mundo está a pocas semanas de quedar libre y todavía no definió su continuidad en el club italiano.
En Boca miran la situación de reojo y con una mezcla de cautela e ilusión.
No hay una negociación cerrada ni una confirmación formal, pero el dato no pasó inadvertido: el nuevo entorno del delantero cordobés conoce el camino a Brandsen 805 y ya tuvo participación en operaciones vinculadas al club durante los últimos mercados.
Dybala, de 32 años, mantiene abierta la incógnita sobre su futuro.
Tras la victoria de la Roma ante Parma, fue consultado por su continuidad y dejó una respuesta breve pero contundente: “No sé nada, yo también quisiera saberlo”, en diálogo con Sky Sports Italia.
El club italiano, según trascendió, pretende renovarle con una importante reducción salarial, mientras que Boca se mantiene expectante ante una oportunidad que, por nombre, jerarquía y contexto, podría transformarse en una de las bombas del mercado de pases.