
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) publicó este martes algunas novedades referidas a los gases de efecto invernadero. El dato más importante es que los gases están en máximos históricos con lo cual la tendencia es hacia el aumento de temperatura. De hecho, los últimos 11 años fueron los más calientes desde que hay registros. Se prevé que los termómetros continúen elevando sus marcas.
“Otro año, otro nuevo récord”, afirmó Ko Barrett, secretaria general adjunta de la OMM. La funcionaria advirtió que los gases de efecto invernadero retienen en la atmósfera una cantidad de calor sin precedentes, lo que alimenta fenómenos meteorológicos cada vez más extremos y aumenta los riesgos para las economías y las sociedades.
El otro informe, es del área de Cambio Climático de la ONU que publicó un análisis sobre los planes nacionales de los países para combatir el calentamiento. Esta investigación advierte sobre la falta de salidas rápidas ante eventuales emergencias climatológicas.
El reporte se basa en los compromisos climáticos presentados por 154 países, que representan aproximadamente el 70% de las emisiones mundiales. Incluso si todos cumplieran plenamente sus planes y objetivos, la reducción de emisiones mundiales de efecto invernadero alcanzaría solo el 9%.
Los gases de efecto invernadero que expulsa la actividad humana están vinculados principalmente a los combustibles fósiles y, en menor medida, a la desforestación y los incendios.
El problema de los gases es que están en niveles nunca vistos en cientos de miles de años en la Tierra. En pocas décadas, la concentración en el aire se multiplicó rápidamente.
Estos informes se conocen a menos de dos semanas de la apertura de la COP31, que se realizará en Antalya, Turquía, y vuelve a poner en evidencia la distancia entre las metas internacionales y las medidas previstas por los gobiernos.