
Este domingo 16 de agosto Argentina celebra el Día del Niño, una fecha que este año queda enlazada con el feriado nacional del lunes 17 por el aniversario del Paso a la Inmortalidad del General San Martín, dando lugar a un fin de semana largo de tres días.
La jornada quedó establecida oficialmente para el tercer domingo de agosto de cada año a partir del decreto 562/2025, publicado en el Boletín Oficial, mientras la Cámara Argentina de la Industria del Juguete confirmó el calendario correspondiente. La norma, firmada por el presidente Javier Milei y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, entró en vigencia con su publicación el 7 de agosto de 2025.
Esa decisión no solo confirmó la fecha: también formalizó el nombre “Día del Niño” a nivel nacional y dejó sin efecto la denominación “Día de las Infancias” que se usaba anteriormente. Además, el texto incorporó una referencia a la Convención sobre los Derechos del Niño, recordando que se considera niño a toda persona menor de 18 años, tal como establece ese tratado internacional adoptado por la ONU.
Cómo cambió la fecha a lo largo del tiempo
La celebración no siempre se ubicó en el tercer domingo de agosto. Según el recorrido histórico de la fecha, hubo distintas etapas:
- De 1958 a 2003l el festejo se realizaba el primer domingo de agosto.
- De 2003 a 2012, pasó al segundo domingo del mes.
- Desde 2013, el Congreso Nacional fijó de manera definitiva el tercer domingo de agosto, a pedido de la propia Cámara Argentina de la Industria del Juguete, con el objetivo de que el festejo no coincidiera con las elecciones PASO legislativas de ese año.
El origen: una recomendación de la ONU
La conmemoración se inspira en una iniciativa internacional de mediados del siglo XX. A nivel global, la ONU fijó en 1954 (según algunas fuentes, 1956) el 20 de noviembre como el Día Universal del Niño, con el propósito de promover el bienestar de la infancia y difundir sus derechos. Esa fecha recuerda dos hitos: la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, tratado que entró en vigor en 1990.
En Argentina, la tradición local tomó otro rumbo. La Cámara Argentina de la Industria del Juguete impulsó una fecha propia, asociada en un principio a la compra de juguetes y regalos, que con los años sumó festivales, campañas comunitarias, propuestas escolares y actividades recreativas. Según distintos registros, la costumbre comenzó a gestarse hacia fines de la década de 1950 y se consolidó alrededor de 1958-1960, en sintonía con las recomendaciones internacionales de dedicar un día al bienestar infantil.
Más allá de los regalos y el movimiento comercial que suele acompañar la jornada, el eje central sigue siendo la visibilización de los derechos de la niñez, el resguardo de su desarrollo integral y el fortalecimiento de los lazos familiares. Se trata de una oportunidad para recordar que garantizar un inicio saludable en la vida, el acceso a la educación y una infancia segura es una responsabilidad compartida por toda la sociedad.