
La investigación por la detención de Facundo Moyano en un departamento del barrio porteño de Belgrano continúa sumando elementos mientras la Justicia avanza con las primeras medidas para reconstruir lo ocurrido durante la madrugada del lunes.
El episodio se originó a partir de un llamado al 911 que alertó sobre una joven que corría semidesnuda por la vía pública y derivó en un operativo policial que terminó con la aprehensión del también dirigente sindical.
La Policía de la Ciudad acudió a la zona por el llamado y trasladó a Candela Arizaga al Hospital Pirovano para que pueda ser atendida, ya que se encontraba bajo los efectos de alguna droga.
En un primer momento la chica habría referido algún tipo de agresión, lo que motivó la detención de Moyano, quien se encontraba con ella en la calle, y su traslado a la Comisaría Vecinal 13A.
La reciente investigación judicial busca esclarecer las circunstancias en las que se produjeron los hechos y determinar qué ocurrió dentro del inmueble antes de la llegada de los efectivos.
Arizaga, tras ser dada de alta en el Hospital, habría declarado que no hubo agresión por parte de Moyano y que su estado se debía al consumo de drogas. Los médicos tampoco habrían comprobado lesiones, solo un raspón producto presumiblemente por una caída.
El departamento, ubicado en Avenida del Libertador, fue allanado por la policía durante dos horas. La información disponible indica que las fuerzas de seguridad secuestraron un reloj inteligente, un USB y medicamentos, nada que complique la situación de Moyano.
El fiscal Julián Pistone de la UFLA NORTE dispuso la detención de Moyano por los delitos de lesiones y privación ilegítima de la libertad.
Como parte de la investigación y medidas de prueba, se dispusieron análisis de las cámaras de seguridad, toma de testimonios y entrevista a la víctima.