
Sinners, que se puede ver en HBO Max, es una historia sobre dos hermanos gemelos que regresan a su pueblo natal en el Misisipi de los años 30 para escapar de su pasado criminal.
Sin embargo, al intentar reconstruir sus vidas, se enfrentan a una presencia vampírica maligna y a fuerzas racistas extremas.
El terror sobrenatural se entremezcla con las concepciones racistas de la época y genera gran resonancia en un contexto actual donde estas tensiones vuelven a aflorar dentro de los Estados Unidos.
Dirigida por Ryan Coogler, aspira a conseguir los premios en las categorías de dirección, guion original, actuación principal, actriz y actor de reparto, todas las categorías técnicas, desde dirección de fotografía hasta efectos visuales, y mejor banda sonora.
Es la segunda vez que Ryan Coogler es nominado a los Premios Óscar.
Anteriormente, lo logró con Judas y el Mesías Negro, en la categoría de mejor película, pero ese año la estatuilla fue para Nomadland, dirigida por Chloé Zhao, que volverá a participar de esta edición con Hamnet.
El realizador afroamericano participó en las producciones de: Creed 1 y 2, Black Panther 1 y 2, Space Jam, Fruitvale Station, Judas and the Black Messiah y Sinners, aunque fue alternando entre los roles de director, productor y guionista a lo largo de las diferentes obras audiovisuales.
A pesar de haber sido enérgicamente alabado en diferentes categorías, nada implica que Coogler salga victorioso de la gala de premiación.
Ben-Hur, una película de 1951, es la más premiada de la historia, con 11 estatuillas, y no estaba ni siquiera entre las películas más nominadas en el historial de la Academia.
Además, la competencia que tendrá Sinners será muy dura.
One Battle After Another, Marty Supreme y Sentimental Value fueron muy aplaudidas por la crítica, y darán que hablar en la noche de premiación.