América Latina

Crisis en Bolivia: Emergencia económica y ajuste en el precio de los combustibles

Una medida que marca el inicio de una nueva etapa política. El Ejecutivo quitará el subsidio a los combustibles. ¿A cuánto se irá ahora el precio y qué repercusión tendrá en la economía real?

Crisis en Bolivia: Emergencia económica y ajuste en el precio de los combustibles

El presidente Rodrigo Paz anunció el fin de la subvención de los combustibles y remarcó la importancia de “sincerar” los precios de los hidrocarburos en el país.

En un mensaje televisado, el mandatario argumentó que las medidas se tomaron por haber recibido un país con problemas de reservas, sin dólares y con una inflación creciente.

Rodrigo Paz explicó que el sistema de subsidios estaba mal diseñado y que se usó para esconder “el saqueo”. El mandatario apuntó directo a las casi dos décadas de gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS).

El decreto: “Emergencia económica, energética, financiera y social”

El Ejecutivo calificó el decreto como una decisión histórica de salvataje a la patria.

Paz asumió la presidencia hace poco más de un mes. Uno de sus objetivos, según anunció en campaña, fue resolver la escasez de combustible que golpeó a Bolivia en el último año, un problema que sigue siendo una de las principales preocupaciones de los bolivianos.

Según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior, el litro de diésel y gasolina se vendía en Bolivia a un precio subsidiado de US$0,53, y este precio se mantuvo estable por más de 20 años. Para el Estado representa un costo de más de US$2.000 millones.

Tras el anuncio de Paz se conocieron los nuevos valores de los combustibles:

La nafta especial costará 6,96 bolivianos por litro, equivalente a un dólar; la nafta premium a 11 bolivianos (1,58 dólares); el litro de diésel a 9,80 bolivianos (1,40 dólares); la nafta de aviación a 10,57 bolivianos (1,51 dólares), el jet fuel a 10,74 bolivianos (1,54 dólares). Entretanto, el precio de la garrafa o bombona de gas se mantendrá en 22,50 bolivianos (3,23 dólares).

Dirigentes políticos de la oposición manifestaron preocupación por la medida ya que con estos incrementos cambiaría la economía real de muchos trabajadores que utilizan el transporte para cumplir con sus tareas cotidianas.