Octavos de final

Corea del Norte va por otra copa: la máquina que nadie quiere enfrentar en el Mundial Sub-20

Con pleno de triunfos y sin recibir goles en Polonia 2026, las norcoreanas buscan revalidar el título que consiguieron en 2024. Repasamos las claves detrás de su dominio.

Corea del Norte va por otra copa: la máquina que nadie quiere enfrentar en el Mundial Sub-20

Corea del Norte volvió a mostrar por qué es la selección más ganadora en la historia del Mundial Sub-20 femenino.

El equipo abrió el Mundial Sub-20 Femenino de la FIFA 2026 con un triunfo 2-0 sobre Portugal en Lodz, Polonia, con dos goles de la delantera Kang Ryu-mi, incluyendo un penal en el primer tiempo y un cabezazo al inicio del complemento. En ese debut, el equipo dominó ampliamente en remates, con 18 disparos contra 5 de Portugal, y 6 al arco contra 2 rivales.

El segundo partido confirmó la tendencia: según los registros oficiales del torneo, Corea del Norte goleó 4-0 a Costa Rica el 10 de septiembre, con tantos de Pak Ok-i, un doblete de Choe Yon-a (uno de penal) y Ho Kyong sobre el final. Con esos dos resultados, el equipo lidera el Grupo E con puntaje ideal, seis goles a favor y ninguno en contra, y ya aseguró su lugar en la próxima fase.

Una potencia con historia

El dominio norcoreano no es  novedad. Desde su creación en 2002, el Mundial Sub-20 Femenino se disputó 11 veces y Corea del Norte lo ganó en tres ocasiones, igualando a Estados Unidos y Alemania como las selecciones más ganadoras de la historia del torneo. Además, el equipo también se quedó con la última edición, en 2024.

Aquella consagración fue contundente: no perdió ninguno de sus siete partidos, convirtió 25 goles y recibió solo cuatro, derrotando en el camino a tres potencias del fútbol femenino: Brasil en cuartos de final, Estados Unidos en semifinales y Japón en la final.

El éxito no se limita a la categoría Sub-20. El combinado Sub-17 también es el más laureado de su historia en el Mundial de esa categoría, y el conjunto de clubes Naegohyang se consagró recientemente campeón de la Champions League asiática femenina, en un semestre de dominio casi absoluto para el fútbol femenino del país.

¿Por qué son tan buenas?

Distintos especialistas coinciden en algunos factores clave. El más importante, es la formación temprana y centralizada.

Buena parte del plantel se formó en la Escuela Internacional de Fútbol de Pyongyang, un centro de elite fundado por el Estado para impulsar el deporte, donde las niñas son seleccionadas, entrenadas y educadas desde los siete años bajo un método disciplinado y sistemático.

Allí, juegan con un  estilo simple pero muy efectivo, que les permitió ser muy superiores a la mayoría de sus rivales, e imponerse por físico, técnica y velocidad, apoyándose en esquemas de juego directos y muy ensayados.

Además, están llenas de motivación, y eso excede lo deportivo. Integrar la selección nacional puede significar para las jugadoras y sus familias el acceso a certificados de residencia en Pyongyang e incluso viviendas propias, un cambio de vida sustancial respecto de las carencias que suele haber en las zonas rurales del país.

Y por supuesto, gozan de respaldo político al más alto nivel. El liderazgo norcoreano sigue de cerca los resultados del equipo: tras el título de 2024, las jugadoras recibieron una bienvenida de héroes en el aeropuerto de Pyongyang y fueron recibidas por el propio líder Kim Jong-un, algo que se repitió luego de otros logros deportivos del año.

Corea del Norte no fue la única representante asiática con un inicio positivo en Polonia. Corea del Sur, en el Grupo C, rescató un punto valioso al empatar 1-1 con la poderosa Francia; Japón, en el Grupo D, venció 2-1 a Nueva Zelanda; y China, en el Grupo F, goleó 5-0 a Nueva Caledonia, dejando a las cuatro selecciones del continente con arranques favorables en el torneo.

Con paso perfecto en el Grupo E y ya clasificada a la siguiente ronda, Corea del Norte se perfila, una vez más, como la gran candidata a quedarse con el título.