Policiales

Continúa el traslado de presos de Devoto a Marcos Paz

Este lunes arrancó la segunda tanda de reubicación. Los detenidos serán alojados en cuatro unidades de máxima seguridad con capacidad para 2.232 personas.

El histórico traslado de los presos alojados en la cárcel de Villa Devoto continuó este lunes con un amplio operativo de seguridad que involucra a fuerzas federales, efectivos de la Ciudad y personal de la provincia de Buenos Aires.

Después de que 326 internos fueran llevados a la nueva unidad penitenciaria de Marcos Paz, las autoridades prepararon una segunda tanda de movimientos para avanzar con el desalojo del establecimiento.

El operativo comenzó con un importante despliegue policial en los alrededores del penal, ubicado en el barrio porteño de Villa Devoto. Desde las primeras horas de la mañana se observaron móviles de la Policía Federal Argentina, motocicletas que abren paso al convoy, efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), Gendarmería Nacional, personal de la sección de perros y unidades de Bomberos.

El tránsito permanece cortado en las inmediaciones de la cárcel y hay vallados que se abren para permitir la salida de los vehículos que trasladan a los detenidos. La logística contempla un esquema de custodia reforzada durante todo el recorrido, con vehículos de las fuerzas de seguridad que acompañan a los camiones del Servicio Penitenciario Federal.

De acuerdo con la cobertura del operativo durante la mañana de este lunes, las autoridades manejaban la posibilidad de trasladar entre 150 y 300 internos en esta nueva etapa. La cantidad definitiva de presos que integrarán cada tanda dependerá de la organización del procedimiento y de las condiciones de seguridad previstas para cada movimiento.

Cómo es el operativo

Para coordinar el desplazamiento de los aproximadamente 1.500 internos alojados en Villa Devoto se creó un Comando Unificado, integrado por representantes de las fuerzas federales, de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires.

El organismo tiene a su cargo planificar, coordinar y ejecutar el traslado de manera gradual y progresiva. Uno de los aspectos centrales del procedimiento es que cada movimiento se organiza teniendo en cuenta el perfil criminológico de los detenidos y la evaluación de los riesgos asociados a su traslado.

Los camiones del Servicio Penitenciario Federal circulan dentro de un dispositivo de seguridad conocido como cápsula. Las unidades policiales se ubican por delante y por detrás del convoy, mientras que los efectivos en motocicleta abren camino y ordenan el tránsito en los cruces.

El recorrido entre Villa Devoto y el nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz comprende varias decenas de kilómetros. La distancia entre una cárcel y la otra es de aproximadamente 55 kilómetros y un tiempo de viaje que puede superar la hora, según las condiciones del trayecto.

Por ese motivo, el operativo requiere una coordinación permanente entre los distintos cuerpos de seguridad, además de la preparación de los accesos y de los puntos de circulación. La intención es evitar interrupciones durante el desplazamiento y reducir los riesgos tanto para los detenidos como para el personal que participa del procedimiento.

La nueva cárcel de Marcos Paz: capacidad para 2.232 presos

El destino de los internos es el nuevo complejo penitenciario construido en un predio de 80 hectáreas en Marcos Paz, provincia de Buenos Aires. La obra fue impulsada y financiada por el Gobierno de la Ciudad, que posteriormente entregó las instalaciones al Ministerio de Seguridad de la Nación para su puesta en funcionamiento.

El establecimiento cuenta con cuatro unidades de alojamiento de máxima seguridad y tiene capacidad para recibir a 2.232 detenidos. De acuerdo con la información oficial difundida por el Gobierno porteño, se trata de un complejo diseñado para ampliar la capacidad de alojamiento del sistema penitenciario federal y permitir el cierre definitivo de la cárcel de Villa Devoto.

La construcción había quedado paralizada durante cinco años. El proyecto comenzó en 2018, pero las obras se interrumpieron en 2020. Recién en diciembre de 2024 se decidió reactivar los trabajos para completar el establecimiento.