La fuerza del conocimiento en constante crecimiento. ¿Qué actitud adoptan aquellos que son dueños del conocimiento? Einstein decía que los científicos tienen que tener responsabilidad en los contenidos y usos de sus investigaciones.
Hubo científicos que pusieron la ciencia al servicio de las peores causas: los científicos del régimen nazi, por ejemplo, que por orden de Hitler contribuyeron al objetivo de crear una maquinaria de muerte que pudiera eliminar silenciosamente a todo el pueblo judío.
Pero también los hubo y los hay, científicos que ponen su ciencia al servicio del desarrollo de calidad de vida para toda la humanidad. Por ejemplo:
– Linus Pauling (EE.UU., 1901-1994), creador de la química cuántica, quien preocupado muy seriamente por el uso de los conocimientos científicos, se opuso activamente al desarrollo de armas nucleares. A través de su incesante trabajo obtuvo dos Premios Nobel: Química (1954) y Paz (1962).
– Erich Fromm (Alemania, 1900-1980), filósofo y psicoanalista, psicólogo social que, desde un humanismo denunciante de las transformaciones del consumismo, estudió en profundidad la creciente alienación de los seres humanos en la vida cotidiana, diferenciando el Ser del “tener”.
– Viktor Frankl (Austria, 1905-1997), neurólogo y psiquiatra víctima y sobreviviente de la persecución nazi. Desde ese lugar creó la logoterapia, una práctica terapéutica pensada para desarrollar la búsqueda de sentidos a través de la trascendencia.
– Gregorio Klimovsky (Argentina, 1922-2009) considerado uno de los mayores epistemólogos de América Latina, padre -junto a Mario Bunge- de la filosofía de la ciencia en Argentina. Fue perseguido por la dictadura de Onganía, pero luchó por la libertad y participó del Informe “Nunca más” sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos por la última dictadura cívico-militar.