
La decisión del Gobierno nacional de autorizar a la aerolínea dominicana Arajet a operar vuelos entre Punta Cana y Rosario se inscribe en una tendencia más amplia de descentralización del transporte aéreo, que busca reducir la histórica dependencia de Buenos Aires como principal nodo de conexión internacional.
La aprobación de nuevas rutas internacionales directas desde provincias argentinas marca un nuevo capítulo en la transformación del mapa aerocomercial del país.
La ruta Punta Cana – Rosario, contará con tres frecuencias semanales y comenzará a operar en junio.
Rosario se convierte en la cuarta ciudad argentina con vuelos directos de Arajet, junto a Buenos Aires, Mendoza y Córdoba, consolidando el avance del modelo de conectividad federal impulsado por la política de “Cielos Abiertos”.
Tradicionalmente, el tráfico internacional se concentraba en los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque, lo que obligaba a pasajeros del interior a realizar conexiones para viajar al exterior.
Este proceso se aceleró a partir de 2024, cuando se flexibilizaron las condiciones para aerolíneas extranjeras y se firmaron acuerdos de cielos abiertos con diversos países, habilitando nuevas rutas sin restricciones geográficas.
Fundada en 2022, la compañía dominicana ha adoptado un modelo basado en tarifas competitivas y conexiones eficientes a través de sus hubs en Santo Domingo y Punta Cana.
La expansión de la conectividad internacional desde el interior se produce en paralelo a un fuerte incremento de la demanda aérea. En 2025, el sistema aerocomercial argentino alcanzó un récord histórico de más de 50 millones de pasajeros, impulsado por el crecimiento del turismo emisivo y la mayor oferta de rutas. La tendencia se mantuvo en 2026, con niveles de actividad que marcaron máximos históricos para el primer cuatrimestre del año.