
El juez federal Daniel Rafecas ordenó la captura internacional del dirigente iraní de alto rango Alí Asghar Hejazi por su supuesta participación en el atentado a la AMIA de 1994, con el objetivo de someterlo a declaración indagatoria.
Para eso, el magistrado pidió a Interpol activar una alerta roja, en el marco de la investigación que lleva adelante el fiscal Sebastián Basso.
Hejazi fue el último acusado en la causa y habría sido la mano derecha del líder supremo Alí Khamenei, asesinado en febrero pasado durante el ataque coordinado entre Estados Unidos e Israel.
Según la investigación judicial argentina, este dirigente presidía el denominado Comité Vijeh, organismo estatal que hace más de 30 años habría recogido información y hecho la inteligencia previa para luego elevar la propuesta de destruir la AMIA.
Rafecas, en las últimas horas, también rechazó el pedido del fiscal para procesar a los diez iraníes y libaneses que fueron imputados anteriormente, debido a que espera un pronunciamiento de la Cámara Federal de Casación Penal sobre la constitucionalidad de la Ley de Juicio en Ausencia, con la que se pretende juzgar a los acusados.