Corrientes

Caso Nancy Godoy: dictaron la preventiva a los capataces de la estancia y buscan el cuerpo

El juez Vallejos hizo lugar al pedido de la Fiscalía y dejó presos hasta el juicio a Ireneo Zarza y Dionisio Sandoval, acusados de femicidio. La docente rural de 52 años sigue desaparecida desde el 7 de octubre.

Caso Nancy Godoy: dictaron la preventiva a los capataces de la estancia y buscan el cuerpo

El juez de Garantías de Esquina, Jorge Gustavo Vallejos, dictó este sábado la prisión preventiva sin plazo para otros dos acusados por la desaparición y el presunto femicidio de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años de quien no se tienen noticias desde el 7 de octubre en la provincia de Corrientes.

Con esa resolución, los cinco detenidos en la causa permanecen presos, mientras el cuerpo de la maestra sigue sin aparecer y los rastrillajes se extienden por campos y parajes de la zona.

Los alcanzados por la medida de este sábado son Ireneo Felipe Zarza y Dionisio Sandoval, dos peones rurales que, según informó el abogado de la familia, Gustavo Briend, están acusados de femicidio, un delito cuya única pena en expectativa es la prisión perpetua.

Zarza era el capataz de la estancia El Curupí, donde funciona la escuela rural en la que Godoy daba clases. El juez hizo lugar al pedido de los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, al que adhirieron las querellas. La defensa de Zarza se opuso y solicitó la impugnación de la resolución, planteo que el fiscal Mosquera rechazó durante la audiencia.

La decisión completa un cuadro que había comenzado a definirse el viernes, cuando el mismo magistrado dispuso la prisión preventiva, también sin plazo, para Rosa Leguizamón y su pareja, Sergio Nahuel Rojas.

En ambos casos fundó la medida en el artículo 233 del Código Procesal Penal provincial y puso el acento en la gravedad institucional del hecho, en la necesidad de evitar riesgos procesales y en la de resguardar las diligencias probatorias en curso.

La defensa de Leguizamón había pedido prisión domiciliaria porque tiene tres menores a su cargo, y la de Rojas reclamó medidas menos gravosas o, al menos, un plazo para la preventiva. El juez rechazó ambos planteos.

Cinco detenidos y distintas imputaciones

La causa tiene hoy cinco personas presas, pero no todas enfrentan la misma acusación. Rojas, Zarza y Sandoval están imputados de femicidio; en el caso de Rojas, en calidad de coautor material. Leguizamón fue imputada de homicidio simple, también como coautora. El quinto detenido, Ernesto Ezequiel Bordón, fue imputado el jueves por falso testimonio y seguirá preso de manera indefinida.

Leguizamón y Rojas fueron detenidos el martes por la noche, después de que la Fiscalía detectara contradicciones y ocultamiento de información en sus declaraciones. Zarza cayó el miércoles, también de noche, y en el mismo operativo fue detenido Sandoval, cuyo rol todavía no fue aclarado por los investigadores, aunque recibió la misma imputación que el capataz.

Los indicios: la tapera, las mentiras y las prendas

Los testimonios recogidos ubican a Zarza, en las horas previas a la desaparición, en un puesto tapera situado a unos 150 metros de la escuela, donde solía dormir. Esos mismos testimonios señalan que, cuando bebía whisky, se volvía agresivo, un dato que la Fiscalía incorporó a los elementos con los que sostiene la imputación.

Sobre Leguizamón, la pesquisa la señala como la última persona que vio a Godoy y sostiene que pudo haber facilitado el crimen. Según la investigación, le mintió sobre la posibilidad de que la docente regresara ese fin de semana a Esquina, al asegurarle que nadie de la estancia volvería al lugar, y además habría falseado la fecha de una fiesta de doma a la que decía que iba a asistir en la localidad de Sauce.

El dato más concreto surgió del allanamiento del miércoles en su casa, donde se secuestraron una campera negra y dos alpargatas que, de acuerdo con los investigadores, pertenecerían a la maestra. Las prendas serían exhibidas a los familiares para su reconocimiento.

Briend pidió cautela: “Es todo provisorio”, le dijo a una agencia de noticias sobre la desaparición. Un día antes había señalado que la familia entiende que existe un móvil, aunque por ahora no se habla de un crimen premeditado.

La búsqueda del cuerpo y los reparos de la familia

La búsqueda, que ya no apunta a encontrar a Godoy con vida sino a dar con su cuerpo, se concentra en el paraje El Malezal, donde la docente fue vista por última vez, y en los cuadros de la estancia, sin resultados hasta el momento.

Personal especializado inspeccionará además tres pozos de agua antiguos ubicados cerca de la escuela, una tarea que se realiza con extrema precaución porque las estructuras podrían desmoronarse. Hasta ahora no se difundió el resultado.

Los investigadores detectaron una excavación en las inmediaciones de la propiedad de Leguizamón, que sería desagotada y examinada en las primeras horas del domingo. Ese medio agregó que se trabaja con perros rastreadores, que se esperan análisis de ADN sobre prendas y herramientas con presuntas manchas y que no se descarta una sexta detención.

Dentro de la familia, no todos comparten la hipótesis de la Fiscalía. Adán, hijo de la docente, dijo a las puertas de los tribunales que “hay más involucrados” y que todos los que estaban presentes cuando su madre llegó al lugar son sospechosos.

Se mostró en desacuerdo con la calificación de femicidio, al considerar que el crimen no tiene una connotación de género, y sostuvo que la familia no tiene pruebas ni el cuerpo para afirmarlo.

Aseguró que la Fiscalía no se comunicó con ellos y pidió que no se descarte la línea vinculada con las denuncias por irregularidades que Godoy había presentado antes de desaparecer sobre las condiciones de la escuela y el manejo de fondos públicos.

“Todo comenzó con la denuncia”, remarcó. Apuntó también contra el ex director del establecimiento, que no figura entre los imputados, y sugirió que Leguizamón podría haber estado más cerca de ese directivo que de la docente.

La causa entra ahora en una etapa de definiciones probatorias: el reconocimiento de las prendas por parte de la familia, el resultado de las inspecciones en los pozos, los peritajes pendientes y la resolución sobre el pedido de impugnación de la defensa de Zarza.

Por su partes, las defensas rechazan las acusaciones y sostienen que se pretende cerrar el caso sin fundamentos firmes.