
Tras la quiebra de la empresa que se encargó de gestionar el Mar del Plata Aquarium luego de su cierre definitivo en marzo de 2025, la situación de los animales que aún permanecen en el predio es compleja. Eso es lo que ocurre con cuatro pingüinos de penacho amarillo (Eudyptes chrysocome), fueron puestos a la venta a US$40.000.
Plunimar S.A. no renovó el contrato de alquiler del lugar y entró en cesación de pagos en enero de 2026, por lo que la idea de poner a la venta a los pingüinos surgió como la solución para pagar gastos de mantenimiento, sueldos y deudas con exempleados y bancos.
La cifra figura en un informe presentado dentro del expediente judicial: los cuatro ejemplares de la especie Eudyptes chrysocome fueron tasados en $56,8 millones, tomando un dólar de $1.420. Esa valuación los incorpora al patrimonio susceptible de ser liquidado para obtener recursos con los cuales afrontar obligaciones pendientes.
Al momento no se confirmó que exista un interesado en comprarlos. Además, otros 55 pingüinos también continúan en las instalaciones del ex Aquarium, cifra que incluye ejemplares magallánicos y rey, los cuales no fueron tasados, ya que están bajo el cuidado del juzgado y no forman parte del activo que la sindicatura busca convertir en dinero para saldar deudas. Estos animales serán donados o relocalizados en instituciones o fundaciones.
A fines de 2025 diez delfines fueron vendidos a Hurghada, Egipto, por US$ 800.000, dinero que se destinó a pagar sueldos y hacer frente al cuidado del resto de los animales.
En septiembre de ese año, diversas organizaciones ambientalistas presentaron denuncias por las malas condiciones de mantenimiento de los estanques de los delfines, que vivían con el agua turbia y signos de abandono.
Por su parte, los lobos marinos fueron trasladados a Mundo Marino, en San Clemente del Tuyú, mientras que el destino de cinco ejemplares fue República Dominicana.
La historia de Aquarium
El parque abrió sus puertas en 1993 sobre un predio costero próximo al Faro de Punta Mogotes y durante más de tres décadas se convirtió en una de las atracciones turísticas más conocidas de Mar del Plata.
Sin embargo, en 2022 comenzó un proceso de discusión por el valor del alquiler de las tierras donde se emplaza el parque llevó al cierre definitivo del mismo el 31 de marzo de 2025.
Actualmente, la conservación de los animales requiere que parte de la estructura siga funcionando. Unos 12 trabajadores permanecen en el lugar para ocuparse de su alimentación, sanidad y seguridad. De acuerdo con estimaciones incorporadas al expediente, sostener ese funcionamiento representa alrededor de $54,8 millones mensuales.