Asia

Bangkok, bajo el agua: 23 muertos y miles de evacuados por las peores lluvias en años

Cayeron 320 milímetros en tres días, casi lo que llueve en todo septiembre. Unas 700.000 personas fueron afectadas en la capital tailandesa, que declaró el estado de desastre en sus 50 distritos. Las lluvias dejaron 23 muertos y más de dos millones de afectados en 42 provincias.

Bangkok, bajo el agua: 23 muertos y miles de evacuados por las peores lluvias en años

Las lluvias torrenciales que castigaron a Tailandia durante más de una semana dejaron al menos 23 muertos desde el 16 de septiembre, según el Ministerio del Interior.

Cuatro de las víctimas fallecieron en Bangkok, una de las zonas más golpeadas, cuyo aeropuerto principal debió cerrar por la inundación provocada por la sudestada.

La mayoría murió por caídas al agua, ahogamientos y descargas eléctricas. Mientras las aguas retroceden en la capital, el Gobierno aprobó un paquete de ayuda y un plan de obras de largo plazo.

Entre el 24 y el 26 de septiembre cayeron unos 320 milímetros en tres días sobre la ciudad, una cantidad similar a la que suele registrarse en todo septiembre. El sistema de drenaje no resistió: el agua desbordó calles y barrios, sobre todo en el centro y el este.

El gobernador Chadchart Sittipunt declaró zona de desastre a los 50 distritos de la capital.

Según el Centro de Control de Inundaciones de Bangkok, unos 329.000 hogares, alrededor de 700.000 personas, resultaron afectados. Se habilitaron más de 200 centros de evacuación, y el 28 de septiembre cerca de 7.000 personas seguían alojadas en ellos. A nivel nacional, las inundaciones alcanzaron a 42 provincias y, según las cifras más recientes, afectaron a más de dos millones de personas. También hubo anegamientos en Myanmar y Camboya.

En la ciudad, las imágenes se repitieron durante días: autos parcialmente sumergidos, motociclistas empujando sus vehículos y vecinos vadeando agua barrosa con bolsas de plástico en los pies para llevar comida y agua potable. En el distrito de Bang Kapi, uno de los más afectados, el primer ministro Anutin Charnvirakul visitó una zona anegada y participó en la entrega de ayuda. Allí los comerciantes montaron un mercado improvisado sobre una pasarela elevada, mientras otros se movían en pequeñas embarcaciones.

El impacto también llegó al aeropuerto de Suvarnabhumi, el mayor del país. Thai Airways informó que la mitad de su personal no pudo llegar a trabajar y que sus operaciones quedaron paralizadas.

La aerolínea prevé cancelar unos 30 vuelos, cerca del 30% de sus salidas desde Bangkok, y mantiene retenidas unas 5.600 maletas. “Casi el 100% de los vuelos de los últimos dos días sufrieron retrasos”, admitió su director ejecutivo, Chai Eamsiri. La Fuerza Aérea Real envió 69 efectivos para asistir a los pasajeros y reforzar los servicios en tierra.

El Consejo de Ministros aprobó más de 4.000 millones de baht (unos 119 millones de dólares) para atender la emergencia.

También dio luz verde a un proyecto de drenaje de ocho años y 160.000 millones de baht (4.800 millones de dólares) para mejorar la protección de la región central y de Bangkok. Los daños se estiman en 367 millones de dólares en una veintena de provincias, y amenazan a una economía muy dependiente del turismo, cuyas llegadas de extranjeros cayeron 3,12% interanual entre enero y septiembre.

Sobre la recuperación, Chadchart anticipó que las principales avenidas estarían secas en dos días, aunque algunas zonas bajas podrían tardar hasta una semana. “Ya se están llevando a cabo labores de recuperación en las zonas donde el agua ha bajado”, afirmó.

Para muchos vecinos, el episodio trajo recuerdos de 2011, cuando una de las peores inundaciones de la historia tailandesa dejó más de 800 muertos y más de 13 millones de afectados, según el Banco Mundial.