El encuentro comenzó favorable para la Albiceleste, que se puso en ventaja con un tanto de Tulián. Sin embargo, los europeos reaccionaron rápido y dieron vuelta el marcador con los goles de De Kimpe y Naert, dejando al conjunto nacional en desventaja.
Lejos de rendirse, los pibes argentinos mostraron su mejor versión: Jainikoski y Esquivel fueron los héroes de la tarde, sellando una remontada que reflejó el ADN competitivo de esta Selección.
Con esta victoria, Argentina arranca el torneo con el pie derecho y deja en claro que está preparada para soñar en grande.