Política

Apertura de Sesiones 2026: Milei va por una agenda reformista que profundiza sus políticas

El presidente dejó inauguradas las sesiones del Congreso y sostuvo en su mensaje que tiene “la fuerza para empezar un nuevo capítulo de la historia argentina por voluntad de los argentinos que lo expresaron en las urnas”. Cómo es la agenda de reformas que prevé para este año.

En una jornada marcada por un clima de fervor oficialista, el presidente Javier Milei inauguró este domingo el 144° período de sesiones ordinarias.

El mandatario volvió a elegir el horario nocturno de las 21 horas para dirigirse a una Asamblea Legislativa en ebullición, entre cánticos de sus simpatizantes.

La ceremonia formal comenzó pasadas las 20:00 con la apertura de la sesión a cargo de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, acompañada por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Tras la designación de las comisiones de recepción de exterior e interior —integradas por legisladores de distintos bloques—, se declaró un cuarto intermedio a la espera del arribo del jefe de Estado.

En las afueras del Palacio, un fuerte operativo de seguridad custodió el traslado del Presidente desde la Casa Rosada. A su llegada y flanqueado por la secretaria general de la Presidencia, Milei cumplió con el protocolo: firmó los libros de honor del Senado y de la Cámara de Diputados antes de entrar al recinto.

Además del pleno de legisladores -pese a algunas ausencias opositoras- el recinto ofreció una radiografía de las alianzas actuales del libertario. En primera fila se destacaron gobernadores que mantienen una relación de negociación con la Casa Rosada. Así, Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaroya (Córdoba), Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza), Claudio Poggi (San Luis), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Valdés y Elías Suárez (Santiago del Estero) escucharon atentamente al presidente.

Además, representantes del cuerpo diplomático, dignatarios, los miembros de la Corte Suprema y hasta algunos exlegisladores fueron de la partida.

El discurso

El presidente habló durante cerca de una hora, y fueron tres los ejes que estructuraron el discurso: valores de ética y moral, la eficiencia económica y el respeto a la propiedad.

Son tres partes integrales de lo que el mandatario llamó “la hora de la visión”, para la que sostuvo que este Congreso tiene mandato para construir “los próximos 50 años de política de Estado”.

A lo largo de una alocución en la que se destacó el ida y vuelta desafiante con la oposición, Milei utilizó el impulso de la reciente aprobación de leyes clave —como la Modernización Laboral y el Régimen Penal Juvenil— para proyectar un 2026 de cambios aún más profundos. Entre los anuncios y ratificaciones de rumbo, se destacaron el reimpulso de las privatizaciones que quedaron fuera de la Ley Bases y nuevas modificaciones al Código Civil y Comercial.

En varios segmentos del discurso, el Presidente cargó contra políticos y empresarios “corruptos” y brindó su visión respecto a la economía nacional, afirmando al superávit como “política de Estado” innegociable, reivindicando los resultados de su programa y felicitando varias veces a Luis Caputo. Otra ministra felicitada fue Sandra Pettovelo, al turno de enumerar las políticas del Ministerio de Capital Humano.

Más allá de la rendición de cuentas, el discurso funcionó como un lanzamiento político. Milei se definió como “el presidente más reformista de la historia” y aseguró que su gestión posee la “moral” que le falta a la “clase política”. Entre descalificaciones a los sectores que “no la ven” y ovaciones de sus seguidores, el Presidente cerró su intervención dejando claro que la estrategia oficialista para 2026 será la de la profundización del modelo, aunque advirtió: “Nunca ir por todo”, buscando otra diferenciación con el kirchnerismo.

La agenda de reformas

“Cada uno de los ministerios ha preparado 10 paquetes de reformas estructurales”, por lo que ”todos los meses presentaremos un paquete de proyectos a ser tratados por este Congreso, correspondiente a las verticales de cambio que hemos presentado hoy”, prometió el presidente desde el estrado.

“Esto constituirá el año calendario de las reformas, 9 meses de reformas que van a rediseñar la arquitectura institucional de la nueva Argentina”, subrayó.

Entre las propuestas que mencionó explícitamente y que llegarán al Congreso se encuentran una reforma tributaria -marcada por cambios en el régimen aduanero-, nuevos tratados internacionales para reforzar el vínculo con el bloque “occidental”, y la promoción de un marco legal robusto para la explotación de recursos naturales, específicamente orientado a la minería.

La posibilidad de una reforma política con eje en el financiamiento de los partidos políticos fue otro punto saliente de la agenda de reformas, que junto a una potencial reforma judicial se centra en la transparencia y la rendición de cuentas ante la sociedad.