
El segundo día de los Juegos Paralímpicos en París se tiñó de amor cuando el jugador de para-bádminton brasileño Rogerio Junior Xavier de Oliveira le pidió matrimonio a su novia, la jugadora de voleibol sentada Edwarda Dias De Olivera, también de Brasil.
Arrodillado, emocionado y portando un cartel que que decía ‘Edwarda, ¿quieres casarte conmigo?”, el brasileño conmovió a todos los presentes.
“Ella es el amor de mi vida y parte de todos mis sueños”, dijo después.
“Nadie lo sabía, solo yo. Quería aprovechar este momento para pedirle que se casara conmigo porque ha sido una de las personas más importantes para que yo esté aquí hoy”, contó.
Su novia, sorprendida en las gradas, aceptó. “Qué momento más increíble. Fue una hermosa sorpresa. No esperaba esto. Hemos pasado por mucho para llegar hasta aquí y hoy, otro gran sueño se hizo realidad”, le dijo a los medios que buscaron su palabra después de la propuesta.
“Me dijo ‘tienes que venir, necesito tu energía allí’. No teníamos tiempo para salir hoy, pero él fue a hablar con mi entrenador y me dejó ir”, relató.
La propuesta ocurrió en la cancha durante la fase de grupos de individuales masculinos SL4 en el Porte de La Chapelle Arena.