
Las elecciones regionales de este domingo en Alemania dejaron un resultado dividido y un perdedor común.
El partido de izquierda Die Linke ganó en Berlín, la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se impuso en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, y la Unión Demócrata Cristiana (CDU) del canciller Friedrich Merz salió debilitada en ambos comicios.
En la capital, Die Linke obtuvo alrededor del 25% de los votos, según los resultados provisionales. Las cifras ascienden al 48% de los votos entre los más jóvenes.
Es la primera vez que gana una elección regional en la ciudad-estado.
La CDU, que gobernaba junto al Partido Socialdemócrata (SPD), quedó segunda con cerca del 19%, y la AfD alcanzó alrededor del 16%. El SPD registró su peor resultado en Berlín, cerca del 12%.
Desde la reunificación, la CDU y el SPD se habían alternado siempre como el partido más votado en la capital.
La candidata de Die Linke, Elif Eralp, quedó en condiciones de intentar formar una coalición para acceder a la jefatura del gobierno local.
La campaña giró en torno al aumento de los alquileres y la escasez de viviendas. Die Linke propuso mayores controles sobre el mercado inmobiliario y transferir al Estado las viviendas de grandes empresas privadas.
En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la AfD obtuvo cerca del 38%, más del doble que el 16,7% de 2021. El SPD de la primera ministra regional, Manuela Schwesig, quedó segundo con alrededor del 35%. Según datos provisionales difundidos por medios españoles, La Izquierda sumó cerca del 6,5% y Los Verdes, alrededor del 5,7%.
La CDU cayó a torno del 5%, uno de los peores resultados de su historia. Si el escrutinio definitivo la deja por debajo del umbral, será la primera vez que el partido se quede sin bancas en un parlamento regional.
Pese a su triunfo, la AfD no tiene garantizado el acceso al gobierno, porque las demás fuerzas principales descartaron por ahora pactar con ella. La votación llega tres semanas después de las elecciones en Sajonia-Anhalt, donde la AfD alcanzó el 43,8%.
Merz: “un desastre”, pero sin renuncia
Desde la sede de la CDU en Berlín, Merz calificó de “desastre” el resultado en el noreste y reconoció que no había forma de maquillarlo. En cambio, dijo que el candidato berlinés, Stefan Evers, logró un resultado digno en una situación muy difícil. El canciller descartó dimitir y afirmó que continuará con su programa de reformas, además de advertir sobre el “veneno autoritario” que, según dijo, se filtra en la sociedad.
La dirección de la CDU celebra una reunión de crisis. El vicepresidente del partido Karl-Josef Laumann aseguró que la conducción respalda al canciller. La secretaria general del grupo parlamentario CDU/CSU, Catarina dos Santos-Wintz, expresó su confianza en Merz. La ministra de Familia, Karin Prien, en cambio, sostuvo que al partido “le falta empatía” y que hay que tomarse más en serio los temores de la población, también a la hora de encarar las reformas.