
En el 150 aniversario de este famoso festival visitado por miles de seguidores del alemán Richard Wargner, la propuesta fue homenajear a los músicos víctimas del nazismo. Uno de los eventos denominado “Voces silenciadas”, estuvo dedicado a las y los artistas de la cita cultural perseguidos durante los años del nacionalsocialismo.
Un momento destacado del inicio del festival fue cuando el autor Michel Friedman, de raíces judías cuya familia fue casi totalmente exterminada por el régimen nazi, pronunció su discurso sobre la cultura alemana de la memoria. “Lo principal es hacer visibles los mecanismos que fomentan el odio hacia las personas, la injusticia, y la pasividad de la sociedad, que los permite. Se trata del aquí y ahora”.
Friedman criticó la “democracia aburrida y decadente” y exhortó a todos los presentes y oyentes, pero también a todos los “silenciosos y quejumbrosos” que no estaban allí, a convertirse en testigos activos de su propia época. Antes de que, una vez más, sea demasiado tarde. “Mi país, Alemania, es una comunidad. Esta comunidad se basa en la diversidad, y la diversidad es, una vez más, un concepto que se ve muy amenazado. Sin embargo, esta comunidad y esta diversidad son el único futuro”.
La directora del festival, Katharina Wagner, bisnieta del músico y posiblemente la última descendiente del legendario compositor, dejó un mensaje claro contra la extrema derecha.
“Teniendo en cuenta los estrechos vínculos, en parte muy personales, de mi familia con el régimen nazi y con el Festival, como estandarte cultural del Tercer Reich, pero también consciente de que nuestra democracia se ve hoy amenazada de nuevo por fuerzas que intentan convertir el antisemitismo, el racismo, el chovinismo y el nacionalismo en pilares del Estado, estamos en este festival, precisamente en el lugar adecuado, para decir ‘Aquí no'”.
Por qué el Festival fascina luego de 150 años
Cada año miles de personas de todo el mundo llegan a la pequeña ciudad bávara de Bayreuth. Hasta el New York Times incluyó a Bayreuth en su lista de los 52 destinos de 2026. Y todo por el compositor Wagner. Él mismo se encargó de fundar hace 150 años este festival. Fue el músico alemán el que gestionó la construcción de un teatro para conciertos y supervisó personalmente todo el proyecto para crear una sede exclusiva donde representar sus dramas musicales exactamente como los había imaginado.
Esta tradición continúa a lo largo de la historia. El festival transcurre siempre en verano y solo se interpretan composiciones “wagnerianas”.