Este miércoles, un enorme muro de barro y rocas se derrumbó en un río situado en la frontera del Himalaya entre Nepal y el Tíbet chino, lo que provocó unas inundaciones catastróficas en el lado nepalí que se cobraron la vida de hasta el momento 160 personas y dejaron a cientos de turistas desaparecidos.
En Nepal, el agua se llevó por delante casas, carreteras y proyectos eléctricos.
El alud de lodo azotó un paso fronterizo terrestre en el condado de Gyirong.
“Fue una enorme avalancha de lodo que venía directamente hacia nosotros. A medida que se acercaba, no dejaba de crecer más y más. Cuando vi que entraba en nuestra casa, intenté coger a mi mujer de la mano y llevarla a la terraza. Pero el lodo se la llevó”, le dijo a Reuters Keshav Prasad Baral, un sobreviviente de 68 años que estaba siendo atendido en un pequeño hospital.
Las pericias iniciales de las autoridades nepalíes apuntaban a que un terremoto en la zona podría haber provocado el derrumbe de la parte inferior de un glaciar y desencadenado las inundaciones.
Al caer la noche, las autoridades continuaban con la triste tarea de recuperar e intentar identificar los cadáveres.
Hasta el momento se habían recuperado unos 157 cadáveres, según informó la policía nepalí a última hora del miércoles.
Funcionarios del Ministerio de Turismo de Nepal declararon a los medios de comunicación que más de 400 turistas están desaparecidos, de los cuales unos 340 son extranjeros.
Con información de Reuters