
Las fotografías, difundidas en distintas plataformas y foros, muestran un patrón de daño que se repite en varios casos: fisuras verticales que nacen en la bisagra de la pantalla plegable y líneas brillantes de píxeles que se extienden hacia el costado derecho del display.
Además de las fracturas, varios compradores señalaron la aparición de píxeles muertos en la zona cercana al pliegue, lo que alimentó las dudas sobre la durabilidad del panel flexible, uno de los atributos centrales del teléfono.
Los reclamos se multiplicaron desde el primer día de venta oficial del iPhone Duo, el primer celular plegable de la compañía, cuya preventa agotó las existencias iniciales y postergó entregas para algunos clientes hasta 2027, según The National.
Las publicaciones que circulan en distintas plataformas coinciden en la ubicación del desperfecto.
Las marcas arrancan en el punto exacto donde el panel se dobla y, en la mayoría de los registros, generan una franja luminosa que recorre parte de la superficie.
Algunos equipos, incluso, dejaron de responder al tacto en el sector dañado, lo que volvió inutilizable la mitad del display.
Uno de los testimonios que recogió el medio corresponde a un comprador en Australia.
Según su relato, el dispositivo se agrietó tras abrirlo menos de 20 veces en un lapso de apenas seis horas.
El afectado describió que sintió una resistencia inusual en el mecanismo de apertura justo antes de escuchar un crujido, y aseguró que no encontró marcas externas ni señales de que algún objeto se hubiera trabado en la articulación.
Al acudir a una tienda de Apple, el personal le entregó una unidad de reemplazo de forma inmediata.
En Estados Unidos, la situación tomó otro cariz.
Un usuario publicó en la red social X que le comunicaron en una tienda que no podría sustituir componentes del Duo hasta enero, lo que dejó en evidencia las dificultades de ciertos operadores para gestionar las solicitudes ante el escaso inventario disponible.
Frente a las quejas, la tecnológica optó por entregar equipos nuevos a parte de los afectados, aun cuando las existencias en tiendas son limitadas.
En paralelo, la compañía planea derivar los dispositivos dañados a sus equipos de ingeniería en California para determinar el origen de las fallas y evaluar si corresponde introducir modificaciones en los próximos lotes de fabricación.
Hasta el momento, no se confirmó si los casos difundidos responden a un defecto de diseño o de manufactura generalizado, o si se trata de incidentes aislados dentro de la primera tanda de producción.
Apple tampoco emitió un comunicado oficial sobre la situación.