
El jueves 24 de mayo de 1810 se convirtió en una jornada clave para la historia argentina. Ese día fracasó el último intento del ex virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros de conservar el poder político en el Virreinato del Río de la Plata, aunque ya no como máxima autoridad española, sino como presidente de una nueva Junta de Gobierno.
La tensión política venía creciendo desde el Cabildo Abierto del 22 de mayo, donde se había debatido el futuro del virreinato tras la caída de la Junta de Sevilla, último bastión de la Corona española frente al avance napoleónico. Allí se resolvió que Cisneros debía dejar el cargo de virrey, pero el 24 de mayo el Cabildo sorprendió al anunciar que el propio Cisneros encabezaría la flamante Junta de Gobierno.
La decisión generó un inmediato rechazo entre los criollos revolucionarios, que interpretaron la medida como una maniobra para sostener el poder español y desconocer la voluntad popular expresada en el Cabildo Abierto.

La Junta había quedado integrada por Cisneros como presidente y comandante de armas, acompañado por los vocales Cornelio Saavedra, Juan José Castelli, Juan Nepomuceno Solá y José Santos Inchaurregui. Sin embargo, Saavedra y Castelli renunciaron rápidamente, dejando al gobierno al borde del colapso.
En ese contexto, la figura de Manuel Belgrano resultó fundamental. Según relató años después Tomás Guido en sus Memorias, Belgrano estalló de indignación al enterarse de la continuidad de Cisneros y lanzó una advertencia contundente: “Juro a la patria y a mis compañeros, que sí a las tres de la tarde del día inmediato el virrey no hubiese renunciado, a fe de caballero, yo le derribaré con mis armas”.
Esa misma noche, una delegación encabezada por Castelli y Saavedra visitó al ex virrey para exigirle la renuncia. Además, le advirtieron sobre la creciente agitación popular y el descontento de las tropas, especialmente entre los Patricios.

Sin apoyo político ni militar, Cisneros terminó cediendo. Más tarde recordaría en sus memorias que algunos oficiales y vecinos ya reclamaban abiertamente su separación del mando.
La renuncia del ex virrey provocó la disolución inmediata de la Junta formada ese mismo día y obligó al Cabildo a convocar nuevamente al pueblo para la mañana siguiente.
Así, el 25 de mayo de 1810 se conformó la Primera Junta, considerada el nacimiento del primer gobierno patrio. Cornelio Saavedra asumió como presidente, acompañado por Mariano Moreno y Juan José Paso como secretarios, y por Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu y Juan Larrea como vocales.
Aunque oficialmente la Junta declaró gobernar en nombre de Fernando VII -en lo que luego se conocería como “la máscara de Fernando”-, el proceso iniciado durante aquella Semana de Mayo marcaría el comienzo del camino hacia la independencia argentina, declarada finalmente el 9 de julio de 1816.