El nieto recuperado número 102 recibió su nuevo DNI, donde constan los apellidos de sus padres, Rochistein y Tauro, desaparecidos durante la dictadura. Ezequiel nació en la Esma y su madre de crianza le había informado que era adoptado. Hace diez años, la justicia lo convocó para proponerle que se hiciera los análisis de ADN, a lo que él se negó, por lo cual en un operativo policial se extrajeron muestras de su indumentaria. En 2010, cuando trabajaba en Fuerza Aérea, la ministra Nilda Garré le informó su identidad y él tardó en decidir el cambio de apellido. “Viéndolo retrospectivamente, yo hubiera acortado este tiempo, sin dudas”, afirma.
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