La guerra en Medio Oriente

Siguen los bombardeos en Gaza y un enviado de EE.UU. visita Israel

El asesor de Seguridad Nacional de Biden, Jake Sullivan, mantendrá una reunión con el primer ministro Benjamin Netanyahu. Será luego de que los Estados Unidos comenzara a insinuar que pretendía un alto al fuego para buscar un camino a la paz.

El Ejército israelí lanzó nuevos bombardeos en la Franja de Gaza en la antesala de una reunión entre el gobierno que encabeza Benjamin Netanyahu y el asesor de Seguridad Nacional de Biden, Jake Sullivan.

Los ataques provocaron al menos 19 muertos en la Franja de Gaza, según informó este jueves el Ministerio de Salud del territorio costero gobernado por Hamas.

La ofensiva aérea y terrestre provocó más de 18.600 palestinos muertos desde el 7 de octubre cuando miembros de Hamas se infiltraron en el sur de Israel, asesinaron a 1.200 personas y tomaron más de 240 rehenes, entre ellos una veintena de argentinos.

La violencia se agudizó también en Cisjordania, los otros territorios palestinos, ocupados y colonizados por Israel, y donde más de 270 palestinos murieron en los últimos 40 días en ataques del Ejército o de colonos israelíes.

El presidente estadounidense, Joe Biden, advirtió esta semana que el “bombardeo indiscriminado” contra Gaza debilita el apoyo internacional a ese país.

El primer ministro israelí replicó: “Nada nos detendrá. Iremos hasta el final, hasta la victoria”.

El canciller israelí, Eli Cohen, sostuvo que la ofensiva contra Hamas seguirá “con o sin apoyo internacional”.

El enviado de la Casa Blanca declaró antes del viaje que discutiría un calendario para terminar la ofensiva e instaría a las autoridades israelíes a “avanzar hacia una fase diferente de las operaciones de alta intensidad que vemos hoy día”, informó la agencia de noticias France-Presse.

El funcionario sostendrá “conversaciones extremadamente serias” en Israel, afirmó el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, John Kirby.

Netanyahu admitió que había “desacuerdos” con Estados Unidos sobre cómo será administrada Gaza después del conflicto.

Estados Unidos quiere reactivar el proceso de paz, que quedó paralizado hace más de una década, y que Gaza sea gobernada por la ANP, el Gobierno autónomo palestino reconocido por la comunidad internacional.

Pero el presidente de la ANP, Mahmud Abbas, es impopular, en parte debido a la cooperación en materia de seguridad con Israel, y ha descartado cualquier regreso a Gaza fuera de una solución al conflicto que incluya la creación de un Estado palestino.

La ANP, que tiene su sede en Ramallah, Cisjordania, es rival de Hamas y fue echado de Gaza por el grupo islamista en 2007.

El actual Gobierno israelí se opone a la creación de un Estado palestino.

El jefe de Hamas, Ismail Haniyeh, declaró que “cualquier discusión sobre Gaza o la causa palestina sin la presencia de Hamas o las facciones de resistencia será un engaño”.

Sostuvo que Hamas está listo para conversaciones que lleven a un “camino político que asegure el derecho del pueblo palestino a un Estado independiente con Jerusalén como su capital”.

Además de la presión estadounidense, la Asamblea General de la ONU votó esta semana a favor de un llamado no vinculante a un alto el fuego, pero Estados Unidos se pronunció en contra de la mayoría.

El jefe de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, Philippe Lazzarini, indicó que los gazatíes “enfrentan el capítulo más oscuro de su historia”.

La ONU calcula que 1,9 millones de personas, de los 2,3 millones de habitantes de Gaza, tuvieron que huir de sus casas para vivir en carpas y que se están agotando los suministros de alimentos, agua potable, medicinas y combustible.

El organismo advirtió de la propagación de enfermedades y el sistema hospitalario de Gaza está en ruinas. Las autoridades de Hamas afirman que se quedaron sin vacunas para los niños.

El Ejército israelí, en tanto, enfrenta crecientes presiones para reducir las muertes en sus filas y liberar a los rehenes tomados por Hamas, entre ellos una veintena de argentinos.

El Ejército israelí ha perdido 115 soldados en su ofensiva terrestre en Gaza.