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Murió Stephen Hawking, el hombre que hizo fácil lo difícil

Se apagó la vida de uno de los más importantes divulgadores científicos de la historia. Además, fue ejemplo de lucha contra una terrible enfermedad. Sus ideas sobre Dios y el Universo.

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El astrofísico británico Stephen Hawking murió este miércoles a los 76 años en su casa de Cambridge. La triste noticia fue confirmada por sus hijos Lucy, Robert y Tim, quienes detallaron que falleció en horas de la madrugada. Su espíritu perseverante lo llevó a vivir 60 años más de lo que le pronosticaron los médicos cuando se le detectó una esclerosis lateral amiotrófica y su pasión por la divulgación lo convirtió en autor de libros que allanaron el camino de las ciencias consideradas “duras”, convirtiendo en accesible lo que parecía intrincado. Uno de sus clásicos es “Breve historia del tiempo”, que cumple ya 30 años. Allí se pregunta si hubo un comienzo del tiempo y si el universo es infinito o tiene límites. También habla del Big Bang, los agujeros negros y los diferentes tipos de galaxias. Quien lo leyó sabe que se apagó la vida de una mente brillante que supo compartir sus conocimientos.

“Estamos profundamente tristes. Nuestro amado padre falleció hoy”, escribieron en las redes los familiares de Hwking, quienes lo recordaron como “un gran científico y un hombre extraordinario cuyo trabajo y legado perdurarán por muchos años”.

“Su coraje y persistencia, con su brillantez y su humor, inspiraron a la gente en todo el mundo. Una vez dijo que este no sería un gran universo si no fuera el hogar de las personas que amas”, recordaron.

La esclerosis lateral amiotrófica le fue detectada con tan solo 12 años. Los especialistas hablaron entonces de una esperanza de vida de dos o tres años, pero Hawking, contra todos los pronósticos, vivió 76 y los aprovechó al máximo. Lo que no pudo evitar fue que la enfermedad se fuera agravando con el paso del tiempo hasta quedar prácticamente paralizado. Solo podía mover levemente un músculo bajo su ojo, lo suficiente para poder comunicarse a través de una computadora que reproducía sus pensamientos únicos, geniales y profundos.

Su idea de Dios

En “Breve historia del tiempo”, Hawking señalaba: “Si llegamos a descubrir una teoría completa, sería el triunfo definitivo de la razón humana, porque entonces conoceríamos la mente de Dios”. Sin embargo, su referencia a Dios no era la de un religioso que creía realmente en su existencia sino en sentido metafórico.

“No soy religioso en el sentido normal de la palabra. Creo que el Universo está gobernado por las leyes de la ciencia. Esas leyes pudieron haber sido creadas por Dios, pero Dios no interviene para romper las leyes”, declaraba tiempo después.

Con el correr de los años, sus ideas fueron profundizándose y el agnosticismo ganó terreno para darle mayor protagonismo a la mirada científica.

En “El gran diseño”, libro que publicara en 2010, sostenía que la física moderna descarta a Dios como creador del Universo. Allí, consideraba que al existir una ley como la de la gravedad, el Universo pudo crearse de la nada.

“La creación espontánea es la razón de que haya algo en lugar de nada, es la razón por la que existe el Universo, de que existamos. No es necesario invocar a Dios como el que encendió la mecha y creó el Universo”, sostenía.

TPA Noticias

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